Angina de pecho: Un aviso urgente de tu corazón

¿Te has sentido como si un elefante estuviera sentado sobre tu pecho? Esa presión incómoda, opresiva, a veces con dolor punzante, que puede extenderse por el brazo izquierdo, la mandíbula o la espalda, podría ser un aviso de tu corazón: la angina de pecho.

Imagina tu corazón como una casa

Las arterias coronarias son las tuberías que le llevan oxígeno y nutrientes. Cuando estas tuberías se estrechan por la acumulación de colesterol, como si se llenaran de sarro, el flujo sanguíneo se reduce y tu corazón sufre.

La angina es como una señal de alerta

tu corazón te dice que algo no anda bien. No la ignores. La angina de pecho no es solo una molestia, es un síntoma de enfermedad coronaria, que puede aumentar tu riesgo de infarto de miocardio. Es como si tu corazón te pidiera ayuda a gritos: ¡escúchalo!

Los síntomas varían:

  • Dolor o presión en el pecho, como si te apretaran con una banda.
  • Molestia que se extiende al brazo izquierdo, la mandíbula, el cuello o la espalda.
  • Dificultad para respirar, especialmente durante el ejercicio o el estrés.
  • Náuseas, mareos o sudoración.

Si experimentas alguno de estos síntomas, no dudes:

  • Detente y descansa.
  • Toma tu medicación si la tienes prescrita.
  • Llama a tu médico o acude a urgencias.

No esperes a que el dolor sea insoportable: la angina puede ser un aviso de un problema mayor.

¿Qué puedes hacer para prevenirla?

  • Controla tu colesterol: una dieta saludable, ejercicio regular y, si es necesario, medicamentos, te ayudarán a mantenerlo a raya.
  • Evita la hipertensión: controla tu presión arterial y toma medidas para reducirla si es necesario.
  • Deja de fumar: el tabaco daña las arterias y aumenta el riesgo de enfermedad coronaria.
  • Mantén un peso saludable: el exceso de peso aumenta la presión arterial y el colesterol.
  • Realiza ejercicio regular: al menos 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días de la semana.
  • Controla la diabetes: si tienes diabetes, es importante mantener tus niveles de azúcar en sangre bajo control.

La angina de pecho no es una sentencia de muerte, es una llamada a la acción. Si la tomas en serio y haces los cambios necesarios en tu estilo de vida, puedes reducir tu riesgo de sufrir un infarto de miocardio y mejorar tu calidad de vida.

Recuerda:

  • Tu corazón es un motor que te impulsa cada día. Cuídalo, escúchalo y no ignores sus señales.
  • La angina de pecho no es una molestia pasajera, es un aviso urgente.
  • Toma medidas para prevenirla y proteger tu corazón.

Tu salud está en tus manos. ¡Actúa ahora!

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¡Cuida tu corazón, cuida tu vida!

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